martes, 18 de febrero de 2014

Domingo 14 de julio…



Este es un día de felicidad, pues hoy contaré con la agradable visita de mi esposa y de mis hijas, las mismas que llegan a las 10 de la mañana para compartir al menos breves momentos por cuanto no es permitido quedarse en la sala por mucho tiempo.  Por lo que a las 12 aproximadamente se despiden, en esta ocasión gracias a la complicidad de doña Silvia Sánchez, auxiliar de enfermería les permite quedarse durante todo ese tiempo.

Por la tarde en el horario normal de visitas de nuevo cuento con la visita de mi esposa e hijas, así como también de mi hermana, sobrina y de mi amigo Roberto, quienes me acompañan hasta las 4 de la tarde, pues el guardia del hospital solicita que abandonen la sala por haber terminado el período de visitas.

El resto de la tarde lo dedico para ver una película titula El Tibet, la misma que me facilitó, Fredy, un amigo que trabaja como auxiliar de enfermería.  

A partir de las 9 de la noche tengo un compromiso con Dios, adquirido desde hace algunos días, por lo que trato de estar solo y en silencio, procedo a apagar el celular y a culminar el último día de la novena a la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, acto que lo realizo con la intención de solicitar el don de la salud y sanación para mi herida, así como también pido por la paz del mundo, por los hogares, por la conversión de los pecadores, por los enfermos, etc.

Terminada esta actividad me dedico a chatear un rato con algunos amigos y familiares y luego me pongo en las manos de Dios y procedo a descansar, en espera de un nuevo día y por ende de una nueva alegría de vivir.




PARA REFLEXIONAR:

En los momentos de soledad te recordaré y me recordarás, en la tristeza nuestros bellos recuerdos nos alegrarán. Y en la alegría nuestros rostros en la mente y en el corazón por siempre estarán.  Y el olvido no habrá, porque el aroma de los momentos felices por siempre vivirán.

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