Una mañana muy fría caracteriza
este nuevo día, un frío intenso, pero es algo que no está en mí, cambiar; por
tanto lo único que queda es cambiar de actitud y aceptar el milagro de este nuevo día que Dios me regala.
El problema estomacal aún
persiste, pero de todas formas desayuno, pese al temor que esto pueda agravar
mi situación. Pero durante la mañana mi
salud mejora, pues las diarreas son apenas dos.
En este día no realizan la
visita los médicos, desconociendo los motivos, lo que si me indican que tanto
los internos en medicina como los de enfermería hasta hoy prestan sus
servicios, los primeros terminan, el internado mientras que a los otros los
cambian de área. De todas formas causa
un poco de nostalgia, pues uno se acostumbra a su presencia y a sus cuidados,
pero como nada es eterno y todo lo que empieza acaba, no queda más que
resignarse a los hechos y esperar al nuevo personal.
Me impacta de sobremanera la
lectura realizada en el libro Alas de Águila del autor Emilio L. Mazariegos que trae temas bíblicos
enfocados a las victorias de Abraham, Jacob, Moisés, Juan Bautista y
Jesucristo, que pese al sinnúmero de adversidades siempre caminaron y avanzaron
hasta las metas trazadas por Dios.
PARA REFLEXIONAR
Solo el secreto que guardas en ti mismo jamás se divulgará.
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