Durante este día el dolor
aumenta en intensidad, volviéndose insoportable pues causa muchos estragos pese
a que son administrados varios analgésicos directamente a la vena y por vía
parenteral. Ante lo crítico de la
situación y la desesperación del personal de enfermeras buscan la presencia de
un residente de medicina para que tome procedimiento y de solución a mi
problema.
Llega el médico residente
Dr. Tenezaca y procede a pedirme que
soporte el dolor y me realiza una y dos veces la respectiva tracción con la
finalidad de alinear los huesos en su lugar, procedimiento que surte efecto,
reduciéndose en pocos momentos el dolor.
Durante este día no permito
que los internos me vuelvan a curar por cuanto son los causantes de las
molestias y el dolor debido a utilizar procedimientos inadecuados.
PARA REFLEXIONAR:
Soy
como todo árbol que ha sido acosado por el polvo, la lluvia, el viento y la
tormenta de los errores y la adversidad; más la misericordia de Dios aún me
tiene de pie en la lucha diaria.
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