PREPARACIÓN
DEL VIAJE
Preparo documentos, entre éstos
listas de pedidos, facturas, cheques, etc. Para el día siguiente procesar la
información con Vinicio y con Miguel, propietarios de las fábricas de jeans,
que días atrás me abrieron las puertas y me apoyaron para emprender el negocio
con sus productos. Empaco mi mochila,
fiel compañera de viaje que la conservo desde el tiempo que fui legionario de
la casaca roja en la ciudad de Pasaje, dentro de ella coloco una casaca, los
documentos, un pequeño equipo de rescate y primeros auxilios (siempre
acostumbro a llevar), documentos personales, etc. de tal forma que todo esté
listo para el viaje que emprendería al siguiente día hasta la ciudad de Cuenca.
Durante la noche sostengo
una pequeña discusión con mi esposa, como que la sospecha de ella estuviera a
punto de hacerse realidad, me pide que no viaje al día siguiente, pero por
satisfacer ciertos caprichos personales, entre ellos visitar a mi hijo Alfonsito; desde luego porque no
decirlo, también por cumplir con mi responsabilidad de trabajo, pues tenía que
retirar mercadería para entregar en las ciudades de Pasaje, La Troncal y Loja.
Superado este incidente,
luego de alabar a Dios y darle gracias me acuesto y mientras duermo espero el
nuevo amanecer.
PARA REFLEXIONAR:
Solo Dios guía tus pasos, cuando te sujetas a su mano siempre estarás seguro y del peligro Él te salvará.
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