Siendo las 6 y media de la
mañana, me despierto y luego de dar gracias al Creador procedo a realizar mis
necesidades biológicas y a realizarme el respectivo aseo.
La doctora Cumanda Lituma,
me confirma sobre la realización de la intervención quirúrgica una vez que han
logrado entregar los resultados de los exámenes de sangre al personal de
anestesiología, intervención que se realizará a partir de las cinco de la
tarde.
Aproximadamente a las 10 de
la mañana la Doctora Lituma me indica, que el Dr. Molina ha tenido algún tipo
de calamidad doméstica, motivo por el cual no se encontraba en el hospital y no
lo localizaban vía telefónica, por tanto me indica que permanezca en ayunas,
que va a tratar de conversar con otro traumatólogo para que intervenga en mi
caso de no llegar el doctor Molina y sino pues quedaría para el día de mañana, de
todas formas quedó en informarme.
A las cuatro y media de la
tarde, Las señoras Jenny y Sarita, auxiliares de enfermería del hospital,
haciendo uso de una silla de ruedas me trasladan al quirófano para la
respectiva intervención quirúrgica, que por cierto es la vigésima sexta.
Ya en la sala de quirófanos
me encuentro con la señorita Natalia Valencia, representante de la empresa que
suministra el servicio del sistema GENADYNE, con quien tenemos una plática muy
agradable sobre varios temas, esto mientras esperamos que terminen con los
preparativos del quirófano asignado y la llegada del doctor.
En esta ocasión la
intervención me la realizará el doctor Gustavo Ochoa, por cuanto el doctor
Miguel Molina se encuentra de vacaciones.
Durante la intervención el
médico y su equipo de trabajo proceden a retirar el apósito y todos los
implementos del sistema de aspersión, realizan la limpieza respectiva y vuelven
a colocar el apósito y colocar nuevamente nuevos implementos de aspersión. También se toma una nueva muestra para
realizar el último cultivo, además proceden a cerrar un poco más la herida.
Luego de la intervención los
médicos comentan, que tanto el hueso como la herida están evolucionando
satisfactoriamente y que habría que esperar los resultados del cultivo para ver
qué resolución se toma en lo posterior.
Lo anecdótico de esta
intervención es el cacho que cuenta el anestesiólogo, sobre una experiencia
personal que le había sucedido en el cantón Nabón Provincia del Azuay cuando
estuvo haciendo un intercambio profesional, el mismo que se trata de lo
siguiente: Una pareja de casados había recurrido hacia él para hacer uso de sus
servicios, por cuanto ya tenían cinco hijos y querían que les sugiera un
tratamiento para la esposa, siempre y cuando no sean ni píldoras ni
inyecciones. Entonces el doctor les
sugiere que se cuide el esposo, para lo cual le receta 100 preservativos, los
mismos que son entregados gratuitamente para que use cada vez que va a tener
relaciones, luego de la consulta, agradecen al doctor y retornan a su hogar.
Nueve meses después regresan
donde el médico para indicar que han tenido un nuevo descendiente, por lo que
el doctor pregunta: qué había pasado con los preservativos que les había
recomendado que usen, a lo que la esposa responde que por más que licua con
naranja, papaya, melón, etc., el esposo se niega a tomar porque el contenido y
el sabor es desagradable…
PARA REFLEXIONAR;
Embriagado
de alegría hoy recorreré los senderos de la vida, porque Dios camina junto a
mí.
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