martes, 18 de febrero de 2014

Jueves 17 de mayo…



Para este día se tiene programado una nueva limpieza quirúrgica, desde luego soportar las molestias que estas causan, como la administración de la raquídea, pérdida de sangre, proceso de recuperación del efecto de la anestesia, etc. pero que más queda, todo es tolerable mientras vaya en beneficio de la salud.

En esta ocasión la limpieza cambia un poco de panorama, por cuanto para la misma utilizan productos químicos más fuertes como cloro, bicarbonato y ácido acético, esto se lo realiza con la intención de cambiar el PH y así confundir el hábitat en donde se hospeda la bacteria.

Luego de la limpieza y mi recuperación en la respectiva área en la que presento ciertas complicaciones como ansiedad y una presión más baja de lo normal, me trasladan luego de tres horas al área de cirugía.  Luz María y mi sobrina Anita me acompañan en la sala pendientes de mi recuperación; el hambre agobia por cuanto muchas veces pasando un día o dos días me aplican el NPO, lo que debilita mi cuerpo más no mi espíritu ni menoscaba mi voluntad férrea de continuar en la lucha, mucho menos la fe y la esperanza en mi buen Dios.

En estos momentos, intento tomar unos tragos de agua aromática para contrarrestar un poco la sed, minutos después comienzo a sentir náuseas y una horrible sensación de desmayo, siento que mi cuerpo se desvanece, la mente casi en blanco, tan solo logro susurrar, Dios mío ayúdame, para luego desfallecer sobre la cama, ante la angustia y desesperación de mi hermana y sobrina.

Inmediatamente comunican del particular al personal de enfermería, quienes comunican a la Dra. Katherine Astudillo, médico residente de turno, quien inmediatamente sube hasta la sala en donde me encuentro internado, da la orden de que se me tome una muestra de sangre para realizar un examen de laboratorio para analizar los niveles de hemoglobina y hematocritos. Posteriormente reciben los resultados que indican que el nivel de hemoglobina tiene una valoración de 6 frente al 14.3 que es el valor mínimo aceptable; esto implica que había entrado en una etapa de anemia aguda, situación peligrosa y de alto riesgo, consecuentemente ordenan la transfusión de 2 pintas de sangre para contrarrestar la misma.


PARA REFLEXIONAR:

Jamás dudes del poder de Dios ni de la voluntad de tu corazón, porque querer es poder, pues solo dice no puedo el que nunca intenta nada.

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