Hoy se cumplen 108 días de
hospitalización, luego de este tiempo transcurrido gracias a Dios soporto con
valor y paciencia todas las molestias que implica mi situación de salud y sigo
luchando con mucha fe y optimismo.
Decidí soltar lo remos y
arrojarme al mar abierto de tal forma que el Señor me lleve a donde quiera y
cuando quiera. Consciente de que Dios
con su mano extendida impone calma sobre los remos cansados, las pasiones
agitadas y los sueños imposibles. Y, con
Él, todo es reposo y certeza en el puerto terminal.
Durante la visita de los
médicos me indican que está programada para el día de mañana una nueva
intervención quirúrgica, en la misma que se realizará una limpieza de la herida
y el retiro y colocación de un nuevo apósito del sistema GENADYNE.
Personal de anestesiología
como es costumbre en estas situaciones procede a realizar las sugerencias
respectivas y a indagar la información correspondiente para que todo quede
listo para el día de mañana. Esto es la
realización de exámenes de sangre, control estricto de la glucosa, etc.
PARA REFLEXIONAR:
No pretendas cosechar en donde no has sembrado.
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