martes, 18 de febrero de 2014

Domingo 7 de julio…


Un nuevo amanecer, un nuevo día en este mundo gracias a Dios.

El dolor y la preocupación aún se mantienen a más de la tortura del uso del videl para poder cumplir con mis necesidades biológicas, pues los médicos me indicaron que no debía levantarme.

El interno Sr, Diego Mora procede a revisar la herida y a tomar una muestra de sangre para realizar un examen bío métrico, además me indica que en un momento regresa para retirarme el equipo de succión de acuerdo a las indicaciones de los médicos residentes.

En este espacio de tiempo, personal de enfermería me sugieren, levantarme de la cama para realizar el aseo de la misma; actividad que la realizo inmediatamente y aprovecho para pegarme un baño.

Posteriormente el interno Diego Mora procede a retirarme el equipo de succión con algo de dificultad para él y mucho dolor para mí.  Luego realiza la curación respectiva con ácido acético y bicarbonato de sodio.

También el personal médico me informa que los exámenes de biometría, indica que tengo 9.1 de hemoglobina por lo que es necesario administrar un paquete globular, mismo que se lo realiza inmediatamente.

También me informan que para el día de mañana está programada una nueva intervención quirúrgica, desconociéndose aun el horario de la misma.

Me complace mucho la visita de mi esposa y de mi hija Gaby, así también la visita de mis hermanos Carlos y Luz María y de mis sobrinas Anita y María Eugenia y su esposo; con quienes departimos gratos momentos.

Este tiempo que llevo con mi enfermedad me ha permitido conocer la grandeza del verdadero amor, esto lo palpo en el comportamiento de mi esposa, que pese a tanto sufrimiento que le he causado con culpa o sin culpa, siempre ha estado junto a mí, demostrándome un amor desinteresado, demostrándome un amor sin condición, aplicando aquello de que “se ama porque se ama”.




PARA REFLEXIONAR:

Cómo no amarte amor mío, si tú eres la inspiración del ama mía, sin ti mis labios palabras vacías pronunciarían, sería tanto como querer saciar mi sed en una fuente secada por el sol, o sembrar una semilla en el terreno yermo y árido donde jamás frutos, sería capaz de dar.

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