Un hermoso amanecer gracias
a Dios, y con mayor razón si hoy contaré con la visita de mi esposa y de mis
queridas hijas. Gracias oh Señor por
permitirme aún estar en este mundo para compartir con mis seres queridos.
En la mañana, curaciones de
rutina por parte de la señorita Johanna Astudillo, interna de medicina, quien
limpia mi herida, cambia apósitos y vendaje, luego limpia la zona en donde está
ubicado el catéter central.
Durante este día también
comparta momentos inolvidables con las licenciadas Lucrecia, Diana, Jenny y
doña Ruth, conversamos sobre artistas nacionales y extranjeros, grupos
musicales, anécdotas personales y compartimos parte de nuestras vidas, es algo
maravilloso compartir con tan lindas personas, es por eso que yo digo que estoy
en el cielo porque estoy rodeado de tantos angelitos.
En la tarde cuento con la
presencia de mi esposa, mis hijas, sobrinos, hermanos, mi suegra y dos hermanos
carismáticos que han venido a compartir la palabra de Dios y a levantar un poco
el ánimo con su mensaje de esperanza.
Luego de concluido el
horario de visitas cada quien regresa a sus domicilios, y mi esposa e hijas se
quedan a dormir donde mi hermana Luz María.
Así el sol languidece y la
luz del día se pierde entre las sombres de la noche, luego doy gracias a Dios y
en sus manos me pongo para un pacífico reposo.
PARA REFLEXIONAR:
El abrazo es un esfuerzo por fundirse con la persona amada, como si
quisiera identificarse, traspasarse uno a otro.
El abrazo entre dos seres que se aman es como fundir dos gotas de cera
derretida en una sola.
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