martes, 18 de febrero de 2014

Domingo 18 de agosto…





Muy por la mañana, me levanto lleno de inmensa felicidad pues hoy tendré la visita de mi querida esposa, la espero con ansias pues ahora por múltiples razones me visita solo los fines de semana.

Con respecto a mi estado de salud no se presenta ninguna novedad, simplemente lo de rutina, visita de los médicos residentes e internos y la entrega formal de turnos que todos los días hacen el equipo de enfermería.

A las diez y cuarto aproximadamente llega Laura, con quien nos damos un fuerte y caluroso abrazo, dialogamos sobre muchos temas, planificamos un poco para lo que será nuestras vidas una vez que me den el alta médica.

Durante la tarde cuento también con la infaltable visita de mi hermana Luz María, departimos momentos muy amenos aproximadamente hasta las cinco de la tarde, hora en la que abandonan la sala y se dirigen al terminal terrestre para viajar a la ciudad de Machala.



PARA REFLEXIONAR:

La fe verdadera se consolida cuando somos sometidos a las pruebas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario