martes, 18 de febrero de 2014

Sábado 10 de agosto…


Motivos más que suficientes tengo para despertar con una sonrisa en los labios, ante todo por la gracia de Dios un día más de vida, puedo contemplar los rayos del sol, que hoy están muy intensos y llegan hasta mi cama.

A las seis de la mañana me levanto para cumplir con mis necesidades biológicas y también realizar mi aseo personal.

Luego me visita la residente Dra. Cumandá, Lituma quien indaga mi situación de salud y si tengo alguna molestia, indicándole que el interno en medicina no está cumpliendo con su labor, pues no está realizando las limpiezas del catéter central y tampoco los orificios de la piel por donde pasan los tutores, comprometiéndose a llamarle la atención sobre su descuido.

Mi hermana Luz María me visita en la tarde, luego de regresar cumpliendo actividades en el Movimiento Juan XXlll, puesto que Anita Lucía está viviendo el Retiro Espiritual.  Luego de terminado el horario de visitas retorna a su hogar, pues en la noche tiene que regresar al lugar en donde se lleva a cabo el Retiro, esto es en el Seminario Mayor de Monay.

El interno Sr. Patricio Orellana me visita para consultar si los compañeros me están haciendo las limpiezas y curaciones respectivas, a lo que yo respondo que estoy abandonado en ese sentido tanto por él como por los compañeros que demuestran mucha irresponsabilidad.  Justificando su actitud por el motivo que está designado todos estos días al área de emergencia del hospital, y que a partir del día lunes retoma sus actividades en el área de cirugía.

Durante este día también me dedico a continuar con la lectura y aprendizaje de la obra, formación de predicadores y doy inicio a una obra (colección de novelas cortas) del autor ecuatoriano Pablo Palacio, pues anoche a las 10 y media de la noche terminé de leer la obra La Mula Ciega, que desde luego la considero muy interesante.

Me causa mucha alegría la visita de la señorita Lorena Loja, quien se desempeñaba como interna de enfermería, con quien fomentamos una linda amistad y ahora se encuentra trabajando dentro del mismo hospital pero en el área de pediatría.



PARA REFLEXIONAR:

Para que preocuparnos tanto por la muerte, si esta no tiene fecha, hora ni lugar, es mejor preocuparnos de nuestra forma de vivir.

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