martes, 18 de febrero de 2014

Miércoles 10 de abril…




Un día más de hospitalización, mantengo la calma confiando en el Señor de los cielos, mi extremidad inferior izquierda, sujetada a la tracción.  Recibo visitas de familiares y amigos.  El personal del hospital procede a realizar la respectiva curación de la herida provocada por la fractura expuesta y por donde está drenando abundante líquido sanguinolento.

Luego la rutina, permanecer acostado y descansar esperando la llegada de un nuevo día.



PARA REFLEXIONAR

Lo que no arde y nunca arderá es lo que ya está quemado.

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