martes, 18 de febrero de 2014

Lunes 10 de junio…


Gracias a Dios, un día más de vida.  Con paciencia espero que llegue las 4 de la tarde para bajar al quirófano para la respectiva limpieza, en la misma que los médicos harán una valoración de mi estado de salud y de manera especial el estado de la herida y de la bacteria que la contamina.

Siendo las 3 y media de la tarde me trasladan en camilla hasta el quirófano, y a partir de las cuatro de acuerdo a lo programado se procede a la limpieza quirúrgica y la toma de una muestra para realizar un cultivo en el laboratorio.

Terminada la intervención, el médico manifiesta que la herida está bastante mejor.  Luego como de costumbre soy trasladado a la sala de recuperación y de allí a las 7 de la noche me suben al área de cirugía.

Durante esta intervención también se realiza el cambio de las internas de medicina que tienen mi caso entre la señorita Melissa Tamayo y la señorita Zoila Angamarca, quedando la segunda como responsable de mi cuidado y asistencia médica.




PARA REFLEXIONAR:

No quiero morir en las celdas del olvido, y peor aún en la tristeza de los recuerdos.

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