martes, 18 de febrero de 2014

Jueves 13 de junio…






En esta fecha, luego de la visita del médico traumatólogo y su comitiva, recibo la visita del infectólogo del hospital Dr. Javier Ochoa, quien en tono airado y poco diplomático comenta sobre el reclamo hecho por la familia con respecto al estado de abandono al que me tiene, pues según Él había recibido el llamado de atención por parte de las autoridades del hospital y además aduce que la medicina prescrita por el Dr. Serrano, a más de no existir en nuestro país que él no tiene  la facultad para prescribir ningún tipo de antibiótico porque como traumatólogo podrá saber de huesos más no de infecciones.  Tampoco quiere tomar procedimiento con mi estado de salud por cuanto no le han solicitado ninguna interconsulta.
Luego de varios minutos regresa a la sala con la noticia de que recién le han entregado la interconsulta  que iba a ver que procedimiento tomaba, por cuanto estaba esperando los resultados de una cepa que se había mandado a analizar en la ciudad de Guayaquil.

Siendo aproximadamente las 2 de la tarde el infectólogo da la orden para que se me aísle en la sala en la que me encuentro, por cuanto de acuerdo a los resultados recibidos desde Guayaquil, habían confirmado la presencia de pseudomona aeruginosa en mi herida y como medida preventiva se tomaba esa resolución.





PARA REFLEXIONAR

La vida no es carrera de velocidad es carrera de resistencia, es el campo de batalla en donde los valientes llenos de valor vencen el miedo y sin dar la espalda se enfrentan cara a cara a la adversidad, pues así caiga se vuelve a levantar y lucha por sus ideales, considerando que tanto el éxito como el fracaso son dos impostores que llegan y se van, pero lo que nunca debe morir es la fe, la esperanza y la confianza en Dios y la voluntad férrea de seguir luchando

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