El drama de la emergencia
sanitaria continúa en toda la institución y la incertidumbre aumenta tanto en
el personal, en mí y en la familia, agravándose más la situación por la
inasistencia del doctor Ochoa al hospital para que de algún tipo de
información.
Por medio del personal de
enfermería y de los internos me pude enterar que habían programado una junta de
médicos para tratar sobre la situación general del hospital y mi caso en
particular.
Durante este día no me
administran ningún tipo de antibiótico, por lo que causa preocupación, misma
que participo al personal de enfermería, quienes me indican que los médicos no
han prescrito ningún tipo de antibiótico hasta segunda orden.
Sólo en mi habitación,
permanezco tranquilo, optimista y con la seguridad de que después de la
voluntad de Dios todo va a salir muy bien.
Así el ocaso cierra un día
más por lo que doy gracias a Dios por sus bendiciones.
PARA REFLEXIONAR
No
es la fama ni la fortuna, lo que le hace importante al ser humano, sino la
grandeza y generosidad de su corazón.
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