martes, 18 de febrero de 2014

Viernes 21 de junio en adelante…


A partir de esta fecha, aparte de permanecer aislado y con restricción de visitas, me mantengo en mi sala con la compañía del  Todopoderoso, pues las visitas son pocas de manera especial las de mi hermana Luz María, Anita y Mayra, que me visitan todos los días y están pendientes de mí y de cualquier novedad con los médicos.  

Mi esposa Laura y mis hijas Gabriela y Rosita me visitan por lo general los días domingos en las dos jornadas, esto es en la mañana a partir de las 10 de la mañana y en las tardes desde las 2 hasta las 4.  Desde luego que también hay muchos familiares que están pendientes de mi estado de salud y nos comunicamos por medio del chat, correo electrónico, mensajes telefónicos y llamadas.

Durante este tiempo la presencia del infectólogo es casi nula, tan solo un día llegó por casualidad mientras la interna realizaba la curación, indicándole que de la muestra que había tomado por iniciativa propia la envíe al laboratorio para realizar un cultivo.  Con este antecedente y para aparentar que está pendiente de mí, hace un comentario que él como infectólogo me ha realizado la curación y que extraído de la herida la cantidad de 100 cc. de secreción purulenta y que por tanto mi situación aún era grave.  Situación que nunca existió porque jamás se ha acercado ni siquiera a ver cómo está la herida.

Esto me lleva a tomar como reflexión el siguiente pensamiento “Es un verdadero desocupado con sueldo aquél que no tiene vocación y no le pone amor al trabajo que realiza”.

Independientemente de la institución hospitalaria, enviamos unas muestras tanto de la secreción como de sangre para que se realice un cultivo en el Hospital de SOLCA, actividad que se coordina con mi sobrina Mariana por trabajar en la mencionada institución.
El día miércoles 26 de junio me dan a conocer los resultados de SOLCA, en donde me indican que la bacteria pseudomona aún persiste pero que es sensible a otros antibióticos, particular que comunico a la Srta. Zoila Angamarca quien manifiesta que esperemos a que entreguen los resultados del cultivo solicitado en el Hospital Vicente Corral Moscoso; el mismo que llega el día viernes 28 de junio confirmándose la presencia de la bacteria pero con menos agresividad y sensible a otros antibióticos a más del IMEPENEN que continúan administrándome. 

El viernes 28 de junio también recibo la visita del traumatólogo quien manifiesta que no puede ayudarme de ninguna forma por cuanto en el Hospital han conformado un comité de bioseguridad y que por tanto para realizarme las limpiezas en el quirófano se necesita hacer un protocolo para prevenir la contaminación del mismo.

En este día se esperaba la presencia del Dr. Ochoa, pero no llegó, por tanto a las 4 y media de la tarde la señorita interna procede a realizar la curación respectiva.

Durante el fin de semana permanezco un poco tranquilo, pese al dolor que empiezo a sentir tanto en la parte de la herida como en el resto de la pierna, lo que me preocupa.  Pero el personal de enfermería me piden que mantenga la calma por cuanto eso es un buen síntoma debido a que se empiezan a regenerar los nervios, tendones, tejido, etc. y empiezo a tener mayor sensibilidad.

El domingo 30 recibo la visita de mi querida esposa e hijas, quienes me regalan un momento de alegría y sus muestras de solidaridad con sus palabras motivadoras, bromas, etc.





PARA REFLEXIONAR:

No sigas siempre el mismo camino, pues a veces causa aburrimiento, abre un nuevo sendero, sigue un nuevo camino y más interesante será la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario