martes, 18 de febrero de 2014

Miércoles 3 de julio…


Las curaciones en sala continúan por parte de la interna en medicina, Zoilita.  

Tengo por fin la visita del infectólogo, pero más que traer consuelo para mis males llega con comentarios desalentadores.  Pues al preguntarme como está la herida y al responderle que está progresando muy bien por cuanto hay poca secreción, manifiesta que eso se debe al antibiótico que me está administrando, pues si dejaría de hacerlo el problema se agravaría.  Yo me pregunto si llevo 79 días con el esquema adoptado por Él, y, entonces el antibiótico no está surtiendo el efecto deseado.  También me indica que luego de la limpieza quirúrgica que se va a realizar el día viernes va a tomar alguna resolución ya que no puedo permanecer indefinidamente en el hospital.

En este día también da la orden para que se tome una muestra de sangre para realizar exámenes necesarios en el laboratorio.

El doctor Molina, médico tratante programa para el día viernes 5 de julio una limpieza quirúrgica de tal forma de extraer todo lo que no sirva, como membranas, tejido necrosado, y dos fragmentos de hueso que se encuentran sueltos y que pueden ser la causa para que se retenga y propague la infección.




PARA REFLEXIONAR:

Prefiero el odio del enemigo que me demuestra frontalmente  a una sonrisa hipócrita de un supuesto amigo.

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